La idea de ejecutar grandes cargas de inteligencia artificial en órbita promete abundante energía solar, pero enfrenta obstáculos físicos aún sin resolver. Mientras Elon Musk anticipa un futuro dominado por cómputo espacial, Google plantea Project Suncatcher como investigación. Su primera misión enviará un satélite de prueba con cuatro TPU para comprobar si los chips sobreviven y funcionan bajo vibraciones del lanzamiento, radiación y cambios térmicos extremos.

El prototipo, previsto para octubre según el artículo, podrá ejecutar los aceleradores en intervalos de apenas quince minutos antes de detenerlos para enfriarse. Esa limitación deja claro que refrigerar hardware de alto consumo es un problema central, junto con la protección frente a partículas de alta energía y la dificultad de reparar equipos desplegados. Google quiere obtener datos reales antes de hablar de una infraestructura operativa.

La visión a largo plazo es una constelación de satélites alimentados por energía solar y conectados mediante enlaces ópticos de gran capacidad. Google ha demostrado una comunicación de 800 gigabits por segundo en cada dirección en pruebas de laboratorio, pero convertirla en una red orbital exigiría mantener satélites a distancias muy cortas y velocidades de transmisión todavía mayores. Una misión con dos satélites está prevista para 2027 para estudiar esa comunicación. Por ahora, Suncatcher prueba componentes y condiciones de operación; no demuestra que un centro de datos espacial sea viable ni competitivo frente a instalaciones terrestres.

Glosario

TPU
Acelerador diseñado por Google para ejecutar cargas de aprendizaje automático.
Radiación espacial
Partículas de alta energía que pueden alterar o dañar componentes electrónicos fuera de la protección terrestre.
Enlace óptico
Comunicación que transmite datos mediante luz, por ejemplo entre satélites con láser.
Constelación
Conjunto coordinado de satélites que trabaja como un sistema distribuido.